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La Iglesia Adventista de Corea del Sur utiliza un antiguo programa para ayudar a las personas a dejar de fumar.
El programa, que fue lanzado por la Iglesia Adventista originalmente en 1960 como un plan pionero para dejar de fumar bajo el nombre "Plan de Cinco Días para Dejar de Fumar", ha pasado desde entonces a nueve días, lo que ha incrementado el índice de éxito en todo el mundo. Pero ese no es el caso de Corea.
"Los coreanos están muy ocupados. No tienen tiempo para nueve días", dice Daniel Cho, director de Ministerios de Salud de la Iglesia Adventista en Corea del Sur. Cho ha contribuido con la obra de la iglesia de luchar contra el tabaco al crear sucursales de la organización de salud y continuar con los programas para dejar de fumar.
La Iglesia Adventista fue una pionera en la lucha contra el tabaco. Ya en 1848, Elena G. White, una de las fundadoras de la iglesia, escribió sobre los riesgos asociados con el tabaco. Pero ahora que el hábito de fumar se ha convertido en tabú en las últimas décadas, algunas personas de la denominación sienten que la iglesia ha perdido su visión en su batalla contra el tabaco. Otros creen que la iglesia ya ha hecho suficiente y que las organizaciones comunitarias poseen un perfil más alto para continuar esta lucha.
Aun así, en Corea del Sur la iglesia sigue muy active en esta lucha, dice el Dr. Peter Landless, director de la Comisión Internacional sobre la Prevención del Abuso de Alcohol y Drogas (ICPA) y director asociado de Ministerio de Salud de la iglesia mundial.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso de tabaco es responsable de la muerte de uno de cada diez adultos y la segunda causa de muerte en el mundo.
"Estas son muertes que pueden prevenirse", dice Landless. "La Iglesia Adventista de Corea no ha permanecido inactiva al enfrentar este desafío. Han tomado los programas para dejar de fumar que teníamos hace cincuenta años y han continuado aplicándolos con entusiasmo".
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El 31 de mayo es el Día Mundial Libre de Humo. Cho recuerda esta fecha, y dice sentirse complacido de que la tasa de fumadores en Corea haya descendido, según la OMS, de 78 por ciento en 1974 a 35 en la actualidad. Pero Cho afirma que aún hay mucho por hacer.
Cho, de 53 años, fue designado para este puesto en 2000, desde donde trató de registrar oficialmente el ICPA en el país, algo muy difícil de lograr, porque había en ese entonces solo dos ONG. Hoy día hay ciento cincuenta sucursales del ICPA en todo el país que llevan a cabo planes para dejar de fumar de unas veinte personas cada uno que se reúnen en departamentos.
Cho posee una maestría en teología y un doctorado en salud pública. Su sueño es que estos planes puedan extenderse aún más en Corea del Sur, y llegar a Corea del Norte y toda la China.
La tasa de éxito de estos planes para dejar de fumar es de entre sesenta y setenta por ciento en los adultos, y entre cuarenta y cincuenta entre los estudiantes. El Hospital Adventista de Seúl trabaja con unos novecientos estudiantes al año.
Unos días atrás, Jeon Ho Sup, de 16 años, se sentó en un salón de clases del Hospital Adventista de Seúl y sopló en un tubo como parte de una prueba de capacidad pulmonar. Después de que una enfermera escribió los datos de su desempeño, este estudiante de secundaria dijo que comenzó a fumar un año atrás porque sus amigos se lo recomendaron. Ahora fuma un atado de cigarrillos por día.
"Realmente quiero dejar de fumar", dijo.
Si desea una copia del plan Libre de Humo de la iglesia, envíe por favor un mensaje electrónico a SanchezL@gc.adventist.org.