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Unos meses atrás, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) en Rumania comenzó con una casa segura para víctimas de la violencia doméstica, en la que se ofrece refugio y asistencia legal para las mujeres y niños abusados.
ADRA, la organización asistencial y de desarrollo de la Iglesia Adventista mundial, recibió la acreditación de la Casa ADRA en marzo pasado. El centro, ubicado en Bucarest, la capital del país, puede albergar hasta a 24 personas al mismo tiempo, con un límite de sesenta días por familia.
Mihaela Mostavi, presidenta de la Agencia Nacional de Protección Familiar de Rumania felicitó a ADRA "por la calidad y la comodidad del refugio" y "por el gran número potencial de beneficiarios" que serán asistidos por el centro".
"Ha existido una necesidad acuciante para un proyecto tal en Bucarest", dijo Mostavi.
El año pasado, en Rumania se denunciaron más de once mil casos de violencia doméstica, y al menos una mujer murió cada semana como consecuencia de la violencia de un miembro masculino de su familia, según las estadísticas del país. En 2008, en Rumania murieron ciento cincuenta personas como consecuencia de la violencia familiar.
"Este refugio es el primer paso para ayudar a las víctimas de la violencia familiar", dijo Cornel Roman, director de ADRA Rumania.
El centro brindará servicios sociales, legales, y de consejería además de servir de refugio, aclararon los responsables de ADRA.
Alrededor de la mitad de todos los asesinatos de mujeres es producida por un conocido o familiar, según informes de violencia doméstica de las Naciones Unidas.
En un esfuerzo para prevenir la violencia doméstica, los líderes de la Iglesia Adventista mundial establecieron un día anual de prevención del abuso en 2001. Este año, ese día especial se recordará el próximo 22 de agosto.
Si desea más información sobre el Día de Énfasis en la Prevención del Abuso, visite adventistwomensministries.org.
Si desea más información sobre Casa ADRA, visite adra.org.ro (en rumano).