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Mayores estándares y trabajo conjunto para los profesionales adventistas de seguridad

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Mayores estándares y trabajo conjunto para los profesionales adventistas de seguridad

Lewis Eakins, director de seguridad de la Universidad Oakwood es entrevistado el pasado 4 de febrero por canales locales sobre una serie para el personal docente y no docente titulada “Capacitación en supervivencia para tiradores activos”. El equipo de seguridad del campus se convirtió en un departamento de policía en 2011. [fotografía: Tim Allston]

February 12, 2013 | Silver Spring, Maryland, United States | Ansel Oliver/ANN

Cuando Lewis Eakins se enteró de un tiroteo masivo en la Universidad Tecnológica de Virginia en 2006, quiso incrementar el nivel de preparación de los oficiales de seguridad de la Universidad Oakwood.

Eakins, que es director de Seguridad Pública de esta universidad adventista en Huntsville (Alabama, Estados Unidos), inició un procedimiento estatal que permite que una universidad privada cree su propio departamento de policía. La medida, dice, ha mejorado la capacitación, y ahora permite que varios de los quince oficiales porte un arma.

“No sufrimos delitos que justifiquen tener una agencia de policía, pero queríamos asegurarnos de contar con el máximo nivel de capacitación para enfrentar cualquier amenaza que se produzca en el campus”, dijo Eakins, un exjefe de policía asistente con una maestría en gestión de la seguridad.

Después de los tiroteos masivos en Connecticut y Colorado, y con incidentes similares en diversas partes del mundo, los profesionales adventistas de seguridad dicen que debe discutirse el tema de portar armas. Aunque es un tema controvertido para una denominación que históricamente ha promovido no combatir y la objeción de conciencia, los principales directores de seguridad de numerosas instituciones adventistas están solicitando mayor nivel de preparación para responder a amenazas potenciales.

Asimismo, quieren que la denominación sepa que son un recurso para los líderes de la iglesia, de que existe una estructura de profesionales de seguridad dentro de la iglesia que pueden ofrecer experiencia, consultoría y personal para cubrir los departamentos de seguridad pública de las diversas instituciones.

“Los administradores no necesitan ir a buscar consultores externos. Muchos de nosotros tenemos veinte o treinta años de experiencia en el área. Somos misioneros que conocemos este ámbito”, dijo Paul Muniz, exjefe de policía. Muniz es miembro de la junta y capellán de Profesionales Adventistas de Seguridad (PASS), un grupo que llevará a cabo su tercer encuentro entre el 15 y el 16 de julio en la Universidad de Loma Linda (California).

PASS fue lanzado 2010, cuando nueve profesionales adventistas de seguridad se reunieron en la Universidad Andrews en Berrien Springs (Míchigan, Estados Unidos). Después del primer encuentro del grupo, PASS se reunió una vez más en 2012 en la Universidad Adventista Southern, en Collegedale (Tennessee), con unos quince presentes.

Dale Hodges, presidente de PASS, fue el primero que organizó al grupo como una oportunidad de trabajo en colaboración, para que los oficiales de seguridad de las diversas instituciones compartan las mejores prácticas y animen a guiarse por estándares a la hora contratar al personal del área.

Seguridad del campus requiere ahora más que nunca trabajar en estrecha colaboración con profesionales de tecnología de la información, para implementar sistemas de rastreo e inmediata notificación de incidentes. Los oficiales también analizan métodos de vigilancia y para detener a individuos no identificados. A pesar de las prácticas avanzadas de seguridad, muchos directores de seguridad también comparten consejos relacionados con las luchas usuales de tratar de implementar reglamentos de estacionamiento y de cómo desalojar a todos los estudiantes de un edificio antes de cerrarlo por la noche.

Hodges, un exdetective de homicidios que es director de la Secretaría de Seguridad del Campus de la Universidad Andrews, concordó con otros miembros de PASS al afirmar que los estándares de contratación de directores de seguridad han mejorado con los años. Ya no se les da un uniforme y una placa a alguien que no cuente con experiencia y capacitación.

“En la comunidad adventista, históricamente no se habían elegido profesionales para estos puestos. Creo que en la actualidad, la comunidad adventista en general está reconociendo y procurando mejorar en ese sentido”.

El encuentro de este año de PASS está siendo organizado por Suzy Douma, directora de seguridad de la Universidad de Loma Linda. Douma fue oficial de policía durante 22 años y posee una maestría en administración pública.

“Con los años las calificaciones han mejorado. Somos más estrictos a la hora de contratar”, dijo Douma, que supervisa más de cincuenta personas.

Douma dice que siente un fuerte apoyo de la administración de la universidad, pero admite que en ocasiones aún es un desafío ayudar a que la gente entienda la función de un oficial de seguridad del campus. “Nosotros somos los que tenemos que asumir el control cuando otros no han podido hacerlo”, explica.

Ahora que en la conciencia pública están presentes los tiroteos masivos y el tipo de respuestas que se puede dar, dice que la clave es el momento de la respuesta. “Los problemas pueden ser tan emergentes que a veces no se puede esperar”.

En Oakwood, los primeros tres oficiales en la escena tienen que enfrentar al tirador. En Loma Linda, el personal de seguridad está capacitado para responder a incidentes de tiroteos ayudando a evacuar a las personas, hallando refugio y estableciendo un perímetro para mantener la seguridad hasta que lleguen los oficiales armados. En el presente, sin embargo, “no estamos preparados, capacitados o armados para mitigar el peligro del tirador”.

“No es mi decisión, pero creo que nuestra universidad está abierta a ese tipo de discusión”, dijo Douma.

“He estado tratando de tener esta discusión por años”, dijo Jim Vines, director de seguridad en la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos). Dijo que cinco oficiales del área tienen una licencia para llevar un arma oculta.

“La Biblia dice que el mundo va a empeorar. Queremos adelantarnos a ello y estar preparados”, dijo Vines.

Los miembros de la junta de PASS trabajan todos para la División Norteamericana de la Iglesia Adventista, pero representan organizaciones de la iglesia mundial. Oakwood, Andrews, Loma Linda y ADRA son todas instituciones directamente afiliadas con la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos).

Muniz, director de seguridad de ADRA, dice que el tema es saber cuál es la mejor manera de proteger a los obreros. Él establece protocolos para los trabajadores humanitarios que ingresan a  nuevas regiones. Muniz posee una maestría en teología de Andrews y dice que la historia de Nehemías es un buen ejemplo del debate actual.

“Los obreros que hacían la obra de Dios de reconstruir el muro llevaban sus espadas, por si acaso. No estaban buscando matar a nadie, pero estaban listos para enfrentar al enemigo”, dijo Muniz.

“Eso es más válido hoy que lo que era antes. Necesitamos proteger a los que participan en la crianza de nuestros hijos”.

Si desea más información sobre PASS y su próximo encuentro, póngase en contacto con Dale Hodges ya sea por vía electrónica a dbhodges@andrews.edu, o llamando a su oficina al 1-269-471-3321.

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