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La libertad religiosa está amenazada, dice embajador canadiense

La libertad religiosa está amenazada, dice embajador canadiense

Andrew Bennett, Embajador de Canadá para Libertad Religiosa, pronuncia las palabras de presentación con motivo de la XI Cena Anual de Libertad Religiosa en Norteamérica, que por segundo año consecutivo fue llevada a cabo por la Embajada de Canadá en los Estados Unidos, en Washington. Durante la cena, el Embajador Bennett tuvo oportunidad de reunirse con una amplia gama de representantes de grupos de la sociedad civil involucrados con la libertad religiosa en el mundo. [fotografía: Secretaría de Libertad Religiosa de Canadá]

En un discurso durante la Cena de la Libertad, Bennett promete tener una voz activa

April 30, 2013 | Washington, D.C. | Mark Kellner, Adventist Review

Después de afirmar que la libertad de cultos es “un derecho humano central […] que está bajo amenazas crecientes en el mundo”, Andrew P. W. Bennett, el nuevo Embajador de Libertad Religiosa de Canadá, prometió el pasado 18 de abril el apoyo de su nación a los creyentes de todo el mundo cuyos derechos corren peligro, en comentarios presentados a una audiencia de defensores de la libertad religiosa.

“Nos preocupa profundamente la situación en diversas partes del mundo donde los individuos, incluidos los musulmanes ahmadías, los bahá’ís, los católicos caldeos y los ortodoxos coptos, los budistas tibetanos, los judíos y los musulmanes rohingyas, entre otros, experiencia dificultades en su capacidad de adorar y practicar su fe en paz”, dijo Bennett ante aproximadamente 150 invitados a la Cena Anual de Libertad Religiosa, patrocinada conjuntamente por la revista Liberty, la Asociación Norteamericana de Libertad Religiosa y la Asociación Internacional de Libertad Religiosa.
Como sucedió en 2012 cuando el Honorable John Baird, Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, fue el orador invitado a la cena, el evento fue llevado a cabo en la Embajada de Canadá en Washington D.C.

“La libertad religiosa no solo significa libertad de cultos. También significa libertad para estudiar la religión propia; libertad para predicarla; libertad para participar en actividades misioneras; la libertad de cambiarse de religión y sí, también libertad de no tener ninguna creencia religiosa”, expresó Bennett, un erudito que fue profesor y decano del Colegio Agustino de Ottawa antes de su designación en febrero de 2013.

Y añadió: “Es urgente la necesidad de actuar para defender la libertad de religión en muchos países. La persecución religiosa está aumentando en todo el mundo. Somos llamados a actuar y defender los derechos humanos de todas las personas. Tenemos que hacerlo, porque la libertad religiosa no es una cuestión teológica, sino una cuestión humana. Cada sociedad tiene que reconocer la dignidad humana básica de todos, más allá de su religión. Todos poseemos libertad de elección. Necesitamos tener la libertad de ejercerla en cuestiones de fe”.

Bennett explicó: “Canadá es una sociedad plural de muchas culturas y religiones. Pero tenemos una humanidad común con gente de todo el mundo. Como tal, es nuestro deber común defender los derechos de los afligidos y dar voz a los que no la tienen”.

Bennett comprometió el apoyo de Canadá, no solo en cuestiones de libertad religiosa global, sino también para remover lo que él denominó restricciones injustas a las actividades de las minorías religiosas en diversas naciones del mundo.

“Los grupos religiosos que enfrentan persecución sabrán que tienen un amigo y partidario en Canadá. Seguiremos condenando con firmeza todos los ataques a los lugares de cultos, ya sean templos, sinagogas, santuarios, mezquitas, gurdwaras o iglesias. Es de suma importancia que cada individuo tenga la posibilidad de practicar su fe libre de la violencia y la discriminación”, dijo Bennett.

“Muchos grupos religiosos enfrentan restricciones legislativas y reglamentarias injustas que pueden remover las libertades democráticas fundamentales”, siguió diciendo. “Las libertades que incluyen el derecho básico de votar, como lo hemos visto con los ahmadías de Pakistán. Estas restricciones sobre grupos religiosos bajo el disfraz de mantener el orden y la seguridad minan la dignidad básica y por los cierto los derechos humanos de demasiadas personas en el mundo”.

Bennett agregó: “Canadá está preparado para liderar, junto con nuestros socios y aliados, para promover la dignidad del ser humano y cada derecho humano inherente de profesar y practicar su fe con libertad. Lo hacemos sabiendo que es mucho más probable que las sociedades que protegen la libertad religiosa protejan otras libertades fundamentales”.

Otros dos individuos fueron condecorados durante el evento. Charles C. Haynes, director del Proyecto Educativo de Libertad Religiosa en el Museo de las Noticias de Washington D.C., recibió el premio nacional, entregado por Lincoln Steed, editor de la revista Liberty. Y Katrina Lantos Swett, presidenta de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos, recibió el premio internacional, entregado por John Graz, secretario general de la IRLA.

Si dese más información sobre la revista Liberty, que es patrocinada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día, visite el sitio www.libertymagazine.org.

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