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Cientos de bautismos en el cierre de la primera fase de NY13 en un famoso coliseo

Cientos de bautismos en el cierre de la primera fase de NY13 en un famoso coliseo

Tomás Olivera, de Peekskill (Nueva York), fue el primero de varios nuevos adventistas en ser bautizado hoy por el pastor Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista mundial, en el evento de NY13, en el Coliseo Nassau Veterans Memorial de Uniondale (Nueva York). [fotografías de Mark A. Kellner/Adventist Review]

June 29, 2013 | Uniondale, New York, United States | Mark A. Kellner, Adventist Review

Con una túnica bautismal de color azul marino, Tomás Olivera, de Peekskill (Nueva York), ingresó esta tarde a la piscina gigante ubicada delante de la plataforma del Coliseo Nassau Veterans Memorial con una sola certeza: finalmente estaba a punto de ser bautizado.

Pronto se dio cuenta de que el pastor adventista que lo sumergió en las aguas bautismales era Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista mundial, que acababa de poner fin a un sermón sobre la función que tendrá este movimiento religioso en el fin del tiempo.

Olivera era todo sonrisas, al igual que John MacKneil, un exresidente del barrio de Greenwich, en la ciudad de Nueva York, quien regresó a la histórica iglesia adventista de la calle 11 West, para escuchar durante cuatro semanas el seminario “Revelación de esperanza” a cargo de Wilson. MacKneil también fue bautizado por Wilson, y se sintió un poco abrumado por la experiencia.

“Es una inspiración ser bautizado por este hombre de Dios”, dijo MacKneil, junto a Wilson, quien durante un tiempo fue pasante en esa iglesia cuando comenzó su ministerio hace varias décadas. “Quería ser bautizado; necesitaba ser bautizado. Me siento bien e inspirado”. Tanto MacKneil como Wilson dijeron que su hermano pronto se unirá también a la iglesia.

La inspiración fue por cierto el lema de este día de celebración y compromiso. Los adventistas llegaron provenientes de toda la región, y a ellos se le sumaron directivos de la sede central de la Iglesia Adventista y de la División Norteamericana, así como de otras regiones más lejanas, para marcar el final de una fase inicial de evangelismo urbano y la bienvenida a cientos de nuevos creyentes. Al menos 148 personas fueron bautizadas en la sede del Coliseo Nasau, dijo Mark Finley a la Adventist Review, y muchos otros hicieron lo propio esa misma mañana en otras iglesias de la zona. Las estimaciones hablan de casi dos mil bautismos en la campaña NY13 antes del evento del día de la fecha.

Otros cientos habían sido bautizados antes del evento, dado que la región de la ciudad de Nueva York y alrededores fue sede de más de cuatrocientos eventos de evangelización llevados a cabo por las congregaciones adventistas. Como lo expresó Wilson al referirse al programa NY13 durante su sermón, “Este no es un deporte para espectadores”, explicando que varios vicepresidentes y líderes de la iglesia mundial también habían llevado a cabo campañas en la zona.

Al menos otro presidente de una división de la iglesia estuvo presente para observar los resultados: Erton Köhler y su esposa Adriene estuvieron presentes ese sábado de mañana, felices sin duda de que la versión brasileña del cuarteto “Los heraldos del Rey” formaran parte de la música de adoración del evento.

La música no fue la única causa de felicidad esa mañana: varios funcionarios públicos se hicieron presentes para reconocer el impacto positivo de la Iglesia Adventista en la comunidad. El alcalde Wayne J. Hall Sr., del vecino Hempstead (Nueva York), dio la bienvenida a los adventistas, así como Una S. T. Clarke, exintegrante del Concejo de la Ciudad de Nueva York y madre de la diputada de los Estados Unidos Yvette Clarke (Demócrata, representante de Brooklyn), que también fueron reconocidos por su presencia en el evento.

No obstante, las mayores alabanzas para los adventistas provinieron de Bill DeBlasio, quien es el Defensor Público de la Ciudad de Nueva York, un trabajo que antes se conocía como presidente del Concejo Municipal.

“Represento a 8,4 millones de neoyorquinos”, dijo DeBlasio. “Y vengo a darles saludos y aprecio” por la obra que los adventistas están haciendo en la comunidad, añadió.

“Me emocionó la obra de vuestros jóvenes después de la llegada del Huracán Sandy. Cada día, la Iglesia Adventista está haciendo buenas obras en la ciudad de Nueva York”, dijo DeBlasio, quien felicitó los esfuerzos adventistas en la promoción de la vida saludable, y dijo que las instituciones educativas de la iglesia comprenden “uno de los sistemas educacionales más grandes de la Tierra”.

DeBlasio concluyó diciendo: “Cada día [los adventistas] contribuyen a una ciudad mejor y más sólida. Que Dios los bendiga”.

Después de los comentarios de estos funcionarios públicos, el evangelista adventista Mark Finley oró por Hall, Clarke y DeBlasio, cada uno de los cuales también fue saludado por Wilson.

En su mensaje matutino, Wilson enfatizó que el evento del 29 de junio, si bien histórico, no es el fin de la obra misionera allí: “¡NY13 continuará hasta que Cristo venga!”, declaró.

Al hablar del “libro pequeño” que sería dulce en el paladar pero “amargo en el vientre” (Apocalipsis 10:8, 9), Wilson vinculó el chasco de los primeros discípulos, que pensaron que Jesús establecería el Reino de Dios mientras estuviera en la tierra, aunque en su lugar fue crucificado, sepultado, y resucitado, con lo que sucedió con los primeros milleritas. Los milleritas de la década de 1840, de los cuales surgió finalmente la Iglesia Adventista, creyeron inicialmente que la profecía de los 2 300 días de Daniel 8 señalaba el regreso de Cristo a la Tierra en octubre de 1844.

En su lugar, los discípulos del siglo I comenzaron a predicar el evangelio y, como lo registra Hechos 17:6, “dieron vuelta el mundo”. Así también, dijo Wilson, los adventistas del séptimo día, los descendientes espirituales de los chasqueados milleritas, han llegado al mundo con el los mensajes de los tres ángeles y la esperanza del pronto regreso de Cristo.

“Esta no es otra iglesia”, dijo Wilson. “La Iglesia Adventista es un movimiento de Dios”.

Al destacar la presencia de la iglesia en más de doscientas naciones y territorios del mundo, Wilson alabó los medios de comunicación de la iglesia, destacando: “Radio Mundial Adventista está teniendo un impacto importante en el mundo”. También felicitó al Canal Hope y al ministerio televisivo 3ABN por su parte en este ministerio.

Wilson enfatizó una vez más que el evento del día no era el “fin” de la obra en la región. Dijo a los miles reunidos para el culto de adoración y celebración: “Llegamos a Nueva para destacar la “Misión a las ciudades”. Esta no es una culminación en la ciudad de Nueva York: la obra continúa”.

Al hablar con la Adventist Review mientras esperaba para bautizar a Olivera, Wilson dijo que su propia campaña en el barrio de Greenwich fue una experiencia maravillosa. La audiencia estuvo presente con nosotros todo el tiempo”.

Los miembros de la congregación se sintieron impresionados. Duane Cady, presidente interino del Colegio Superior Unión del Atlántico, una institución adventista de South Lancaster (Massachusetts), estuvo de visita después de viajar desde su hogar en Syracuse (Nueva York).
Cady, también un expresidente de la junta de la Asociación Médica de los Estados Unidos, hizo esfuerzos por contener las lágrimas al ver el número de adventistas bautizados.

“Es maravilloso. Estamos avanzando, y me siento muy feliz y entusiasmado”, expresó.

Mientras los bautismos continuaban, y se aproximaba una tarde de música y testimonios, el gozo del momento aseguró su presencia por un largo rato.

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