Noticias

TERCER INFORME DE LA SERIE: Después del arresto, se busca por todos los medios la liberación de Monteiro

TERCER INFORME DE LA SERIE: Después del arresto, se busca por todos los medios la liberación de Monteiro

El pastor António Monteiro permanece preso en esta prisión de Lomé (Togo). En casi quinientos días, no ha sido sometido a juicio, ni se ha presentado ninguna prueba contra él.

July 18, 2013 | Silver Spring, Maryland, United States | ANN staff

La noche que António Monteiro fue arrestado, su jefe, Guy Roger, que es presidente de la Unión Misión del Sahel, llevó a algunos colegas a la comisaría para preguntar la razón del arresto. Para su sorpresa, ellos también fueron arrestados, sus llaves confiscadas y sus automóviles incautados. No se les dio razón alguna.

Fueron liberados dos horas después, y a la mañana siguiente, Roger buscó la ayuda de un abogado. Monteiro había sido acusado de homicidio, conspiración y asociación ilícita.

"Hemos estado viviendo una verdadera pesadilla", escribió Roger en un mensaje electrónico a Yovo Sika Adjete, el asesor legal de la Unión Misión del Sahel. "Se nos dijo que [Monteiro] había sido arrestado después de una investigación, y que nuestra breve detención era también parte de esa investigación.

"Le pido que trate de descubrir las razones de esta detención", escribió Roger.

Así comenzaron los intentos de liberar a Monteiro de la prisión. El proceso ya lleva casi quinientos días.

Los líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y los embajadores nacionales han empleado los esfuerzos diplomáticos en Togo, en toda Europa y en las Naciones Unidas en Nueva York. Abogados locales han presentado numerosas apelaciones legales. A pesar de ello, Monteiro, que llegó a Togo procedente de Cabo Verde para trabajar como misionero cristiano, sigue en prisión. Otros tres miembros de la Iglesia Adventista permanecen en prisión junto con él, así como una tercera persona que se presentó como voluntario ante la policía con información que pensó que podía ayudar a liberar a Monteiro.

Al día siguiente, el 16 de marzo de 2012, Roger se enteró de que el miembro de la Iglesia Adventista Bruno Amah también había sido arrestado en conexión con el mismo caso. Tanto Monteiro como Amah habían tratado de ayudar tiempo atrás a un hombre llamado Simliya, que sufría una historia de inestabilidad mental, según un examen médico judicial.

En los días que siguieron, Roger alertó de la situación a sus colegas en la División de África Centro Occidental de la Iglesia Adventista, con sede en Abiyán (Costa de Marfil), y a la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos). También envió a una carta a la Embajada de Cabo Verde más cercana, que se encuentra en Dakar (Senegal).

Roger declaró dos días de ayuno y oración en la unión, que comenzaron el 22 de marzo.

Durante varios meses, la Iglesia Adventista escogió mantener las apelaciones legales y los esfuerzos diplomáticos a resguardo de los medios de comunicación.

"En ese momento, escogimos esa táctica porque respetábamos el proceso del gobierno y la seguridad de los miembros en el país", dijo John Graz, el director de Relaciones Públicas y Libertad Religiosa de la denominación.

La abogada de Monteiro, Yawa Sika Yovo, le pidió a un juez el 28 de marzo de 2012 que desestimara el caso. Su pedido no recibió respuesta, dijo ella.

La abogada, junto con el abogado de Amah, Afoh Katakiti, fueron al Ministerio de Justicia el 21 de junio. El ministro, dijo ella, les prometió revisar el expediente. Como no sucedió nada, llevaron el caso a la Corte de Apelaciones de Lomé.

El 6 de julio del año pasado, la corte comunicó su decisión, que decía en parte: "No existe base documentaria que pruebe su inocencia. Tiene que seguir detenido".

Yovo trabajó para presentar otras apelaciones, pero sin resultado. Disgustada por la situación, el 7 de agosto, casi cinco meses después de los arrestos de Monteiro y Amah, le escribió a Faure Gnassingbé, presidente de Togo: "Esta escandalosa decisión es una grave injusticia y resulta inadmisible, dado que nuestros clientes son inocentes y no existe prueba alguna que demuestre la culpabilidad de ellos".

Días antes, el 25 de julio, Ganoune Diop, el enlace de la Iglesia Adventista en las Naciones Unidas, se reunió con Menan Kodjo, el embajador de Togo ante las Naciones Unidas. Kodjo dijo que analizaría el caso, dijo Diop. En una carta de seguimiento a Kodjo, Diop le agradeció por su trabajo en el tema, y enfatizó que la Iglesia Adventista mundial quería respetar los procedimientos del gobierno: "No estamos buscando poner atne la comunidad internacional de expertos el sistema judicial del país que su Excelencia representa con tanta capacidad".

En septiembre, los presidentes de Togo y de Cabo Verde hablaron sobre el caso al margen del encuentro de la Asamblea General de las Naciones Unidas, según un informe del pasado 9 de julio de 2013 publicado en línea en la página de Facebook del presidente de Cabo Verde.

"Traté de que se interesara en el problema", declaró el presidente de Cabo Verde Jorge Carlos Fonseca en relación con su encuentro con el presidente de Togo Faure Gnassingbé. "Le dije que no quería interferir en el tema de la justicia de Togo, pero que el pueblo de Cabo Verde está interesado en el problema. De manera que le dije que quería que todo lo que se hiciera a partir de allí, se garantizara la seguridad de la defensa".

El 5 de septiembre de 2012, dos personas de la sede central de la Iglesia Adventista volaron a Togo. Graz, director de relaciones públicas, y el asesor legal asociado Todd McFarland se reunieron con Yovo y visitaron a Monteiro y a Amah en la prisión. También leyeron el informe médico judicial recién dado a conocer, que fue realizado por el doctor Tchangai Tchatcha. En ese informe, Tchatcha declaró que el acusador de Monteiro tenía una historia de inestabilidad mental y que solo le había dado a la policía nombres de supuestos conspiradores con él después de ser golpeado mientras estaba detenido. El informe ofreció un rayo de esperanza.

"Pensé por cierto que sería liberado para el momento en que llegara Ted Wilson a visitar el país", dijo más tarde McFarland, al referirse al presidente de la Iglesia Adventista mundial, que visitó a Monteiró en prisión el pasado 12 de noviembre.

La iglesia también trabajó por medio de un representante de la Asocación Internacional de Defensa de la Libertad Religiosa en Europa, que se reunió con directivos de Togo en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), y con otros directivos de la Unión Europea en Bruselas (Bélgica).

Aun así, no sucedió nada, a pesar de los esfuerzos diplomáticos a lo largo de todo el verano y a comienzos del otoño.

El 27 de septiembre, la Iglesia Adventista decidió entonces hacer pública la cuestión. ANN publicó su primera historia sobre la situación.

El 20 de noviembre, en la sede central de la iglesia se formó un grupo para trabajar en el caso. Ese mismo día, Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista mundial, hizo un llamado a un día internacional de oración para el 1 de diciembre.

"Estos son miembros de iglesia falsamente acusados e inocentes, y estamos rogando al Señor que intervenga para que puedan reunirse con sus familias y continuar con su obra", dijo Wilson.

El 29 de noviembre, Roger, el presidente de la Unión Misión del Sahel, citó a una conferencia de prensa en Lomé, donde explicó la campaña mundial de un día de oración.

Los hombres están "privados de su libertad y detenidos en la prisión civil de Lomé sin prueba alguna en su contra, sin ninguna evidencia o indicación de su relación cercana o lejana con el caso", dijo Roger a un grupo de reporteros. "La Iglesia Adventista no puede permanecer en silencio en lo que parece ser un grosero error judicial".

El 1 de diciembre, decenas de miles de iglesias adventistas en todo el mundo dedicaron tiempo durante el culto del sábado para orar por Monteiro y los demás en prisión. Algunas de ellas, como la iglesia de la Universidad de Montemorelos, en México, oraron durante más de una hora durante el culto del sábado.

Para entonces, más de siete millones de usuarios de Twitter habían sido alcanzados con la etiqueta #Pray4togo, y unas quince mil personas habían firmado la petición en línea en el sitio Change.org.

La iglesia patrocinó una campaña de tarjetas navideñas para mostrar su apoyo a Monteiro, quien recibió más de mil tarjetas, dijeron los líderes de la iglesia.

Al comienzo del nuevo año, se produjo un avance que pareció ofrecer la promesa de una fecha de comparecencia en juicio para el 29 de enero. Más tarde, sin embargo, fue revocada. Diop, el enlance de la Iglesia Adventista ante las Naciones Unidas, fue a Togo en febrero y se reunió con el primer ministro de Togo. Durante un encuentro matutino, Diop dijo que el primer ministro Kwesi Ahoomey-Zunu llamó al ministro de justicia y le preguntó si podía recibir a Diop ese mismo día. A las 17.00, Diop fue recibido por el Ministro de Justicia Kokou Tozoun. “Nos dio su palabra de que el caso sería solucionado antes de fin de marzo", recuerda Diop.

"Le dije al Ministro de Justicia y al Primer Ministro que no estábamos tratando de forzar el sistema judicial de Togo o solicitar un favor especial", recuerda Diop. "Estábamos tratando de que este caso fuera resuelto porque era un caso de detención arbitraria".

El 18 de abril, la Iglesia Adventista dio a conocer imágenes de video de la familia de Monteiro, e instó a que más personas firmaran la petición en línea.

En marzo, los líderes de la iglesia anunciaron que una quinta apelación legal pidiendo la liberación de Monteiro había sido denegada.

Regrese a la lista