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Por qué están floreciendo las transmisiones adventistas en China

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Por qué están floreciendo las transmisiones adventistas en China

Billy Liu, director ejecutivo del Centro de Medios de la Unión Misión de la China, muestra un escenario de televisión. [Fotografías por cortesía de la Unión Misión de la China]

Cada día, en China se descargan unos ocho millones de podcasts adventistas

February 09, 2016 | Andrew McChesney, editor de noticias, Adventist Review

El locutor adventista radial en la China enfrentaba un dilema.

Se estaban llevando a cabo protestas en la Plaza de Tiananmén en Pekín, y el personal de la radio en Hong Kong se preguntaba si mencionarlo al aire.

“Enfrentábamos muchas presiones. ¿Debíamos contar a nuestra gente lo que pasaba?”, dijo Billy Liu, frunciendo el seño al recordar el 4 de junio de 1989.

“Oramos y tomamos la decisión: ‘No, solo vamos a predicar el evangelio’”, dijo. “Jesús enseñó que su reino no era de este mundo. Tenemos que someternos a los poderes superiores y no involucrarnos en los asuntos terrenales”.

La decisión fue prudente para el equipo de radio de “La Voz de la Esperanza” de la China, cuyo centro de producción de Hong Kong solo había sido establecido dos años antes en una atestada sala de la sede de la  Unión Misión de la China de la Iglesia Adventista. Otros medios cristianos sufrieron la interrupción de sus señales. Las transmisiones adventistas continuaron sin interrupción.

Mantener el énfasis en Jesús y los principios bíblicos de la vida sana es una estrategia que ha hecho prosperar al Centro de Medios de la Unión Misión de la China, que ahora consta del Centro de Producción Radial Xi-Wang (“Esperanza” en mandarín) y de Esperanza TV China.

Es digno de destacar que en la China se descargan cada día unos ocho millones de programas de radio de “La Voz de la Esperanza” en mandarín, según Radio Mundial Adventista, que también transmite los programas por onda corta desde la isla de Guam, en el Pacífico.

“Nos entusiasma que las buenas nuevas de Cristo estén siendo descargadas por tantas personas”, dijo el jueves Robert Folkenberg Jr., presidente de la Unión Misión de la China. “¿Pueden pensar en cualquier otra plataforma de medios donde se pueda compartir directamente a Jesús con personas de toda la China, directamente a sus computadores y teléfonos móviles, donde pueden escuchar libremente según les parezca? Dios es bueno”.

Un alcance asombroso

El centro de medios solo cuenta con tres empleados de tiempo complete y uno de tiempo parcial. Ellos producen diez horas de programas en mandarín por día, lo que incluye segmentos que algunos creyentes de la China graban dentro de sus armarios.

“Allí hay una acústica natural”, dijo Liu, un exproductor que ahora cumple funciones como el director ejecutivo del centro de medios.

El impacto del centro ha dejado atónitos a los principales administradores de la iglesia. Ella Simmons, una de los vicepresidentes generales de la Iglesia Adventista mundial, dijo que la operación era “impresionante” después de recorrer las instalaciones hace poco.

“Están llegando a muchas más personas de las que esperaba”, dijo a la Adventist Review. “A primera vista, pensé que era una operación pequeña. Pero cuando descubrió el alcance que tienen, quedé atónita”.

Radio Mundial Adventista comenzó a transmitir desde Guam en 1987, desde una estación de onda corta construida con fondos de una ofrenda especial durante el Congreso de la Asociación General 1985 y donantes de diversas partes del mundo.

“Esa estación fue construida en primer lugar para alcanzar al pueblo de la China”, dijo Greg Scott, vicepresidente principal de Radio Mundial Adventista, quien fue el director de programación en Guam desde 1987 hasta 1995.

Hoy día, las transmisiones de Guam cubren no solo la China sino también todo el continente de Asia con el mensaje del evangelio en más de treinta idiomas. La estación transmite 320 horas a la semana y tiene capacidad para aún más horas.

Todos los programas al aire de Radio Mundial Adventista han estado disponibles como podcasts desde 2010, dijo Scott. Los podcasts han alcanzado doce millones de suscriptores para programas en más de cien idiomas.

El Canal Hope de la China, que comenzó a transmitir vía satélite en 2011, puede ser visto en potencia por unos trescientos millones de chinos. Los programas de televisión son complementados por materiales que los productores de Hong Kong doblan al mandarín, desde la sede del Canal Hope en los Estados Unidos.

La mayoría de la audiencia china es cristiana, pero no adventista, dijo Liu. De los 1400 millones de habitantes de la China, unos sesenta millones son cristianos, según cifras del gobierno chino. La Iglesia Adventista tiene, según se estima, unos 410 mil miembros, o menos del 1 por ciento de todos los cristianos.

“Hay mucho más que necesitamos hacer”, dijo Liu en una entrevista en su pequeña oficina.

‘Creo en los medios’

Los medios, dijo, son la mejor manera de alcanzar a los chinos en una parte del mundo donde es un desafío invitarlos a asistir a la iglesia y enviar misioneros.

“Realmente creo en los medios”, dijo. “Los medios son la manera en la que podemos ingresar a los hogares de las personas para esparcir el mensaje”.

Los medios de la China aún sufren restricciones, y muchos medios cristianos transmiten desde otros lugares. Una preocupación que tiene Liu es mantener el estándar elevado de los programas de su centro de medios, para ser competitivos en el presente y poder solicitar un canal de televisión si algún día esto se hace posible.

“Si Dios abriera la puerta de los medios en la China, ¿creen que nosotros los adventistas podríamos ir y competir con ellos?”, dijo. “Estamos tratando de prepararnos”.

El ingrediente clave para estar preparado es mantener el énfasis en Cristo, así como lo decidió el centro de medios allá por 1989.

Unos dos meses después de la decisión de 1989, el centro de medios recibió una carta de un oyente de la China, quien se sintió agradecido de que la radio aún estuviera en el aire. Decía: “Oramos por la estación y por ustedes, porque los necesitamos y necesitamos el mensaje”. 

“Es una clase de milagro”, dijo Liu. “Dios sigue protegiendo este pequeño estudio y lo que hacemos”.

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